El 23 de diciembre pasado, Mabel se encontró con el animal en su propiedad, y desde entonces decidió brindarle cuidados y alimentos. Para ubicar al lagarto en otro lugar, pidió ayuda a la Municipalidad y al parque temático Temaikén, pero no obtuvo respuestas.

“Me he preocupado y ocupado. Pero lamentablemente la Municipalidad de Rosario no me da ninguna solución”, dijo Mabel en diálogo con LT8, y explicó que desde Temaikén le respondieron que no se podían ocupar del lagarto “porque no es un animal en peligro de extinción”.

“Estamos tratando de encontrar una jaula trampa de un metro veinte, a los efectos de que cuando él viene a comer entre a la jaula y de esa manera lo podemos capturar”, dijo la mujer.

El dueño
Según Mabel, el lagarto pertenecía a un vecino de que vive a dos cuadras y lo tenía como mascota, pero él no quiso hacerse cargo del animal. “Cuando fui a la casa me dijeron que estaban pasando por un mal momento porque la señora había fallecido. Así que le dejé mi dirección para que lo venga a buscar, pero no tuve éxito”, contó la mujer.